martes, 7 de octubre de 2008

El cuervo y la sirena

El pequeño pájaro negro se posó en las ramas bajas del árbol. No estaba seguro de seguir la dirección correcta, así que resolvió preguntar a alguien por el camino. A los pies de aquel árbol descansaba un hombre vestido con una estrafalaria ropa de llamativos colores y cascabeles cosidos por todas partes. Tenía algo entre las manos.
- Perdonad –graznó- estoy buscando algo y tal vez vos podáis ayudarme.

De entre las manos del hombre surgió revoloteando un hada que se acercó curiosa al cuervo le lanzó un guiño y corrió a esconderse de nuevo entre los ropajes del curioso personaje.
- Veo que le has caído bien a mi musa – dijo con una carcajada- ¿en que puedo ayudarte?
- Verá… –comenzó el cuervo- estoy buscando… una sirena.
- ¿Una sirena? –el hombre no parecía sorprendido- ¿y por que la buscas? ¿Te vale cualquier sirena o buscas alguna en concreto?
- Oh, no, mi sirena es especial. Está hecha de sol y agua del mar y cuando canta lo hace sólo para mí.

El hombre se llevó la mano a los ojos y negó con la cabeza.
- ¿Un cuervo y una sirena? Suena a locura.
- Lo sé, pero no puedo evitar sentir la necesidad de buscarla. Apareció un buen día en la meseta en la que vivo. Hicimos un trato, ella se llevaría una de mis plumas y yo me quedaría con una de sus escamas, y cada poco intentaríamos volver a vernos para asegurarnos de que el trato sigue en pie hasta la próxima vez.
- Ya veo…- El hombre miró al pájaro con resignación y señaló al horizonte con el dedo.- Las sirenas viven por allí, así que prueba en aquella dirección.

El cuervo no esperó más indicaciones e inició el vuelo. El hombre le dedicó unas últimas palabras.
- Vuela hacia el sur cuervito, pero asegúrate de no perder el norte.

Cuando el pájaro se perdió en la distancia el extraño personaje miró al hada que bailaba en la palma de su mano.
- ¿Y a ti que te parece?
___________

Para todos los que indicaron al cuervo hacia donde volar (no os nombro pero os pienso)
Y sobre todo para TÍ

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Dicen que la sirena guarda la pluma del pájaro esperando ansiosa su regreso. Y no se despega de ella, ni la presta, se impacienta...
Lo busca en el horizonte cada amanecer esperando encontrar el pequeño resquicio de sombra negra que cegará la luz dorada de septiembre al atardecer. Encantada de ser protagonista de ésta historia.


La sirena quisiera saber qué le parece al hada, aunque sin conocer el final; prefiere imaginarselo.

Por cierto, un cuervo y una sirena... combinación única.

samantha dijo...

un cuervo y una sirena... belleza y mas belleza. guardare una pluma, y cuando le vea, cantare con locura.
Genial! me encanto la historia!
Sami

samantha dijo...

Gracias por comentar, me gusta tu blog, creo que ya lo admiti con anterioridad... de todas formas aun hoy lo digo, me gusta como narras las historias. me gustaria hablar con vos...
Sami

Miguel González Aranda dijo...

Hola,

Una pluma y una escama...un cuervo y una sirena...
magnífico escrito!

Cuervo,
te invito a que visites mi blog personal de relatos:
http://miguelgonzalezaranda.blogspot.com

Si lo ves conveniente, enlazamos mutuamente nuestros blog.

Un saludo para todos