viernes, 14 de octubre de 2016

Kipling

¿Alguna vez has abrazado una tormenta
y con el pecho replicado a doble tempo?
¿Te has lanzado de cabeza contra una estampida de caballos al galope
y las salido por el otro lado con el cuerpo intacto y el alma rota?
¿Eres capaz de levantar un huracán con un susurro,
puedes arder más frío que el sol
y callar más alto que la noche?
¿No distingues entre muerte y olvido
porque la primera es la tumba de los vivos
y el olvido la tumba del corazón
y ya has pedido sepultura varias veces?
¿Te has sentido barco en el mar de sus manos,
ahogado en el oleaje de sus ojos
y naufrago en la orilla de su piel?
¿Has conocido el calor en invierno y el cielo en una voz?
Entonces enhorabuena, hijo mío,
Porque habrás amado.