miércoles, 27 de mayo de 2009

Sin título (serie abierta)

La mujer de la imagen miraba hacia atrás, entre asustada y sorprendida, por encima de su hombro izquierdo, buscando algo que estaba fuera de plano. Esther se inclinó sobre el lienzo. La calidad de la pintura era casi fotográfica. El entramado de la pieza de lino sobre la que el artista había depositado sus pigmentos era imperceptible. Existía algo en el cuadro que atraía la atención de la muchacha de manera casi hipnótica, aunque no sabía decir si era en el soporte o en el fondo de la obra donde residía ese reclamo. Se fijó en la plaquita del marco: “Sin titulo (serie abierta)”

A su espalda el dependiente de la tienda de antigüedades seguía rebuscando en cajas y estanterías alguna otra pieza que pudiera ser del agrado de su joven cliente, aunque parecía que la muchacha ya se había decidido.

- Me quedo con este.

Recibió el pedido a los pocos días en su casa. Colocó el cuadro en un caballete del salón y comenzó su ritual personal. Siempre repetía los mismos pasos cuando adquiría una nueva obra. La situaba junto a otro lienzo en blanco y comenzaba a copiarla. Intentaba sentir lo mismo que el artista en cada una de las fases de la pintura. Sentía la necesidad de hacer suyo ese reflejo de realidad, dominarlo, conocerlo antes de considerar que podía formar parte de su hogar.

Pintó durante horas. Estaba algo mareada. A pesar del aire acondicionado y la buena ventilación de su piso una fina película de sudor cubría su piel. Se le había formado un nudo en el estómago. La angustia que transmitían las sombras del cuadro al observarlo parecía habérsele atenazado en las entrañas a ella al pintarlo. No estaba habituada a esas sensaciones. Cuando copió sus otros cuadros sentía orgullo, satisfacción, alegría… pero con este el desagrado la invadía con cada pincelada. La gama de colores resultaba deliberadamente pobre, y la composición no traía consigo equilibrio y belleza, sino ansiedad, desasosiego e intranquilidad. No entendía que había visto en aquella pieza en la tienda de arte y antigüedades. Decidió que si no conseguía terminar la copia esa misma noche, lo devolvería. Dejó el pincel y se frotó los ojos. La luz del sol se había ido escondiendo detrás de los edificios vecinos y solo se arrastraba por las paredes la agónica luz anaranjada que precedía a la muerte del día.

Ahora ya estaba convencida de que algo pasaba con aquel cuadro, como si estuviera incompleto. Lo intentó varias veces más hasta que cayó en la cuenta. El punto de fuga estaba mal situado. Al retirar el forro trasero descubrió que el dibujo continuaba en el lienzo recogido tras la montura. Lo desclavó, desplegó y observó más de cerca.

La pintura daba ahora una visión más clara del entorno de la mujer retratada. Se trataba de un salón poco iluminado, con algunos cuadros como los que ella tenía en sus paredes.

Siguió las líneas del rostro de la muchacha con los dedos. Creyó reconocer en el cuello de la chica el mismo lunar que adornaba el suyo. Cayó en la cuenta de que en el marco de la puerta que mostraba el cuadro se adivinaba una figura entre las sombras, junto al Ficus que ella también tenía. Escuchó un ruido a su espalda.

Miró hacia atrás, entre asustada y sorprendida por encima de su hombro izquierdo, buscando algo que estaba fuera de plano.

5 comentarios:

RaVeN dijo...

*-*

sublime
sencillamente sublime.

Sin palabras casi, esperando la proxima historia...
no tardes tanto en actualizar jodio

Fernando Blanco dijo...

alguien tendrá que escribir sobre ti escribiendo, jejejeje, somos marionetas interpretando arte de otros artistas.

Fair Stalker dijo...

Muy bueno banbino, queremos mas, que ya se te echaba de menos,!Sangre y almas¡

Javi dijo...

plas plas plas

Muy buena, piticli ;)

Scry dijo...

JOU JOU JOU
me recuerda un poco a La continuidad de los parques de Cortázar
no te quita mérito, pero yo el final lo hubiera hecho más... sorprendente, habría ido dando pistas desde el comienzo, y no todas al final, así el lector no se espera lo que al final casi revelas como si fuéramos bobos...
:P
y ésto no quiere decir que te quite mérito...