viernes, 14 de octubre de 2016

Zorrilla


"No os podéis quejar de mí
aquellos a quién maté
pues si buena vida os quité
mejor sepultura os di"

¿Y de qué nos vale, Tenorio?
¿DE QUÉ NOS VALE?
¿Acaso calienta igual el abrazo de la tierra
que el de una esposa o una hija?
¿Acaso compensan tus lápidas
todas nuestra palabras no dichas, nuestras despedidas calladas?
No sólo nos quitaste la vida,
nos quitaste el sol en la piel,
la fruta dulce, el vino fresco.
Nos quitaste la canción de los oídos,
la primavera y el amanecer.
Nos quitaste unas horas que no te pertenecían
¿Y para qué?
¿Más vino, mujeres y trifulcas?
¿Construir esto, un mausoleo a tu vergüenza?
Di mejor un templo a tu orgullo,
porque las losas que tapan nuestro sepulcro
no llegan a cubrir tus pecados.
Entiérranos bajo fino marmol y letras doradas,
como quieres enterrar el oprobio y la culpa.
Pero de poco te valdrá, Tenorio.
Esta noche los muertos estamos inquietos.
Pon otra silla a la mesa y salda tus deudas.
Llaman a la puerta.

Desierto y erial

Gasté todas las páginas de mi geografía
en describir tus horizontes
y ahora mi pecho es un desierto
y mi cuaderno un erial.
Despellejé mi corazón por lamer el silencio de tu valle
y malvendí un último aliento por coronar sin oxígeno
la cordillera de tus costillas.
Se me velan las fotos de impaciencia
en un cenicero lleno de uñas a medio morder.
La locura es un folio en blanco
porque en tus paisajes me he quedado mudo,
y ahora mi pecho es un desierto
y mi cuaderno un erial.

Sin cuaderno

He perdido mi cuaderno bajo la cama.
He dejado mis palabras a oscuras,
mis letras huérfanas
y mis comas asustadas.
Mis páginas, ateridas de soledad se reúnen alrededor de un bidón
en el que arden las mayúsculas con las que empecé la última frase
que hablaba de ti.
Mis versos añoran el peso de tus ojos.
El acento está puesto en el silencio
y el punto tropieza y rueda hasta colocarse en el
final.

Circo

Me he levantado una carpa en el pecho
y he nombrado a mi corazón jefe de pista
por todas las veces que me llamaste payaso
por intentar hacerte reír
y por las que al final tengo la risa triste
y a veces negra.
Por tratar de hacer pasar tus complejos y mis defectos por el aro
a sabiendas de que a los sentimientos no les asusta un latigazo.
Por que quise ser equilibrista sin red en tu pelo
pero mi miedo a las alturas
me hizo tropecista en tu piel.
Y sobre todo porque lo nuestro no era amor...
cariño, aquello era un circo.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Lorca

Se echa de menos al poeta más que a la poesía
y el escenario del crimen son todos los escenarios
que han quedado huérfanos de bodas pero sobrados de sangre.
Ladran los perros con las pistolas en hora
El cielo está herido y no se sabe si es de nieve o ceniza.
Y los animalitos, ay los animalitos, todos muertos por el hambre de otros.
Y ahí aparece la muerte.
De noche, en los caminos, en los pozos, en los ríos,
En inviernos, en Boston, nueva York, granada.
Y tu lo sabes bien, porque ya no te encontraremos en esas tres tumbas vacías.
Escucha, ya vuelven los perros, las calaveras de plomo, tinta y cera.
Vienen a por ti poeta. Por amar distinto, por amar libre.
Amor y libertad.
Dos conceptos con un nombre tan hermoso no debería doler tanto
Y ahora corre poeta, huye! Escóndete entre la noche nochera
Escóndete tras tu luna de espuma y caballos.

Que no te encuentren.

viernes, 17 de junio de 2016

Campaña

Me pediste que te escribiera un poema
y me salió un programa electoral.
Me rogaste que te dedicara unos versos
y te entregué un puñado de promesas.
Compartimos unos sueños yo nunca tuve en medio de un mitín
cuando lo que tú querías era intimidad.
Buscabas compromiso y yo accedí a pactar con todas las partes.
Me pediste un beso y yo te llené la boca
con todas las mentiras de mi lengua.
Y por fin me entregaste tu corazón en una urna de voto
y lo celebramos en la balconada de la sede,
con el confeti de los colores del partido goteando por tus muslos.
Entonces me pediste un te quiero y yo te lo negué,
porque, cariño, ya no estamos en campaña.

miércoles, 6 de enero de 2016

Quiero

Quiero hacerle el amor a tu nombre.
Quiero con tu pelo tejer una red
que atrape las mariposas que echaste a volar en mi estómago.
Quiero ser el tamiz que filtre los miedos de tu alma.
Quiero ver en tus ojos una eterna despedida que clame por el rencuentro.
Quiero ser el vacío bajo tus pies cuando camines la cuerda de la indecisión.
Quiero componer con gemidos el que será el himno de toda una generación.
Quiero ser el click con el que ganes una ruleta rusa
en la que te juegues algo más que la vida.
Quiero cenar contigo en el nacimiento del tiempo
y la cima del mundo.
Y lo quiero antes de media noche…
                                      O mataré un rehén cada hora.

martes, 3 de noviembre de 2015

Tabaco XIII (PerVerso)

La primera vez que probé tus labios fue a través de un filtro manchado de carmín y desde entonces no sé si tengo mono de nicotina o de ti.
Se me iluminaba la mirada cada vez que mis ojos se cruzaban con los tuyos y solo se interponía entre nosotros la llama de tu mechero.
Yo que era de toserte los piropos, y tú, que nunca supiste limpiar los ceniceros.
Yo que veía tu silueta en cada bocanada de humo, y tú, que me cogías la mano con el desapego con el que se sujeta un cigarro.
Yo que prefería el cartón entero, y tú, que liabas los pitillos uno a uno.
Yo que no podía aguantarme las ganas de amarte de tres caladas, y tú…

tú que has dejado de fumar.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Hoy no he escrito nada nuevo

Hoy no he escrito nada nuevo.
No sabía sobre qué. He tratado de vomitar algo sobre un papel rimándome los dedos en la garganta, he tratado de inspirarme a sesenta euros el gramo de musa, he intentado tirar del ovillo que me aprieta contra el estómago y cuando he llegado al final del laberinto resulta que me había desmadejado por dentro.
Y me he parado a pensar, de qué escribimos siempre? Del anhelo antes del amor, de la felicidad durante el amor, del dolor después del amor. Amor, amor, amor. ¡Es ridículo! Tenemos más fe en el amor que en nosotros mismos y luego escribimos igual que amamos, con faltas de ortografía.
Pasamos demasiado tiempo soñando con una historia como la de Romeo y Julieta sin caer en la cuenta de que fue un romance de tres días y siete muertos. Pretendemos pasar tanto tiempo cuidando el uno del otro que no tenemos ni un segundo para mirar si lo que nos une son lazos o cadenas, o darnos cuenta si quiera de que estamos haciendo las cosas a la vez y no juntos; y por eso Mercuccio está muerto por culpa de dos niños imbéciles, más enamorados de una idea que de la otra persona.
Me he enfadado con mis cosas. Me he deshecho de todas ellas. He dejado la mesa tan vacía como me sentía por dentro yo para ver si al final yo me sentía tan limpio como había dejado la mesa por fuera.
Pero aún así no he escrito nada. De modo que ahora busco un bolígrafo que no deje de latir antes de que se acabe la historia y un cuaderno en el que escribir un cuento que no me deje tinta en los dedos cuando intento pasar página.


Hoy no he escrito nada nuevo.

viernes, 9 de octubre de 2015

Números

Nunca se me han dado bien las matemáticas
ni el cálculo de tus medidas
Alejandrino, heptasílabo, alejandrino.
Cuando me dijiste “necesito otra copa” busqué un camarero e ignoré a la dependienta de lencería.
No me salen las cuentas de cuantos cuentos nos contamos para terminar queriéndonos en B.

Yo, que según hacienda soy autónomo contigo pero nada funcional sin ti, no me cuadran los balances por que no pierdo la esperanza de que al declarar el 21% de mi iba me devuelvan el 100% de tu vendrás.